Nathalie Fraenkel tiene 35 años, hizo la carrera
de Arquitectura y luego estudió en el exterior Diseño Industrial, con especialización en Mobiliario. Durante dos años trabajó en un estudio de diseño de producto y hace 10 años se dedica de Interiorismo, particularmente al Residencial.
Para conocer su forma de trabajar así como uno de sus diseños, conversamos con Nathalie en estas páginas.
¿Qué sentís por tu oficio?
Para mí el diseño es todo, vivo el diseño a diario. No veo la vida de otra manera que no sea a través de diseñar momentos, espacios, imágenes. Cuando te despertás en un espacio equilibrado, con la iluminación correcta y una estética que fluye, tu día es otro, tu actitud es distinta y tu energía cambia.
¿Qué procedimiento seguís a la hora de enfrentarte a un nuevo trabajo?
El proceso de cada proyecto es tan variado como los clientes con los que trabajo. Por lo general, trato de tener una primera reunión en el lugar donde vamos a trabajar, no importa si está en construcción o no -muchas veces es el caso-. Allí hacemos una lista detallada de requisitos, tomamos medidas y luego de un ida y vuelta profundo con los interesados, armamos un anteproyecto. La mayoría de las veces ese plan se convierte en el proyecto definitivo y otras tantas hay que hacer ajustes hasta llegar a una idea sólida en la que todos nos sintamos cómodos.
¿A qué le das mayor importancia en tus diseños?
Mi formación es en diseño industrial por lo que trato siempre de proyectar el todo a partir de cada elemento, diseñando los muebles, las luminarias, los textiles y herrajes, etc. Siento que esos detalles hacen la diferencia entre una casa diseñada a una decorada. No tengo un estilo definido, pero si tuviera que describirlo diría que mezclo mucho lo rústico con lo sofisticado. Priorizo siempre la comodidad y los espacios despojados. Y en mis trabajos nunca falta el efecto sorpresa, algo que no se espera encontrar en el lugar.
Casa en el barrio de Olivos
¿Qué estilo tiene esta casa?
Este proyecto se encuentra en una casa a estrenar, de dos plantas, en el barrio de Olivos. El área social en la planta baja se integra al verde exterior que rodea toda la casa, con ventanales grandes.
¿Qué se tomó en cuenta a la hora de diseñar?
Es una familia de cuatro con dos niños chicos donde la idea era priorizar el confort y la practicidad en los materiales. Usamos una paleta de neutros en las paredes, que ayudan a enmarcar todos los detalles interiores. Por otro lado, se trata de una familia con una vida social muy activa, por lo que con la galería techada se logró agrandar el living comedor, para unir en los días de buen clima, los dos espacios.
Se jugó mucho con el in/out repitiendo los materiales rústicos -como madera-, y los metales en cobre de las sillas, luminarias y espejos.
Instagram: @Nathyfraenkelinteriorismo





