El pasado viernes 20 de febrero, BMW, MINI, BMW Motorrad y Mazda, se apoderaron de la costa esteña en un despliegue de potencia y sofisticación. Con OVO Beach como epicentro, más de cien invitados vivieron una experiencia de conducción Premium, que marcó el cierre de la temporada estival y la antesala de la inauguración de Magna Haus.

El pasado viernes 20 de febrero de 2026, el grupo Magna, representante oficial de BMW Group en Uruguay, organizó su tradicional «Sunset Test Drive» en Punta del Este. El evento, que tuvo lugar en las exclusivas instalaciones de OVO Beach, reunió a más de cien clientes, fanáticos de la alta gama y representantes de los medios de comunicación, para celebrar el cierre de una temporada récord y adelantar las novedades que marcarán el año automotriz.
Desde tempranas horas de la tarde, las calles de nuestro principal balneario se transformaron en el circuito ideal, para que los invitados experimentaran de primera mano el desempeño, la tecnología y el diseño de los últimos lanzamientos del grupo. El objetivo de la jornada fue permitir a los usuarios, sentir el «placer de conducir» en un entorno relajado y Premium, reafirmando el liderazgo de las marcas en el segmento de lujo tras un 2025 de ventas históricas.


La flota desplegada fue un reflejo de la vanguardia automotriz:
- BMW: El X3 (el más vendido del país en 2025) lideró la flota junto al iX2 100% eléctrico, que cautivó con su parrilla Iconic Glow, y el X1 híbrido enchufable.
- MINI y Motorrad: Se lucieron el nuevo Countryman C y el tecnológico Aceman JCW eléctrico. En dos ruedas, la potencia de la R 1.300 GS y el diseño disruptivo de la eléctrica CE 04 fueron los centros de atención.
- Mazda: La elegancia japonesa dijo presente con las SUVs CX-5 y CX-30, destacadas por su agilidad y la calidad de sus materiales interiores.
Tras las pruebas de conducción y con la puesta del sol dejando paso a la luna nueva, la jornada culminó con una recepción de primer nivel. La gastronomía estuvo a cargo de Kero by Osaka, el prestigioso Nikkei Bar , que aportó su sello de excelencia. Los invitados, disfrutaron de una refinada selección de piezas que fusionaron técnicas japonesas con sabores peruanos, maridadas con una carta de tragos de autor diseñada específicamente para el atardecer. El ambiente distendido, complementado con un set musical, acorde a la caída del sol sobre la Isla Gorriti, creó el espacio perfecto para que clientes y directivos intercambiaran impresiones sobre los vehículos probados.

