Los Olivos de los Horneros: el Desafío de ser Pioneros

Arquitectura

Los Olivos de los Horneros: el Desafío de ser Pioneros

El arquitecto, Augusto Rodríguez, nos revela la transformación de un lote en Los Olivos de los Horneros en una vivienda armónica, de líneas limpias, que hoy lidera la estética del entorno.

Lienzo en Blanco

Al ser una de las primeras construcciones en Los Olivos de los Horneros, no tenían un contexto arquitectónico vecino consolidado. ¿Cómo influyó este “lienzo en blanco” a la hora de definir la volumetría y el estilo de la casa? El proyecto fue concebido y desarrollado en conjunto con la arquitecta Cecilia Lema, como parte de un equipo de trabajo enfocado en crear una arquitectura contemporánea integrada al paisaje.”

Ese “lienzo en blanco” nos dio una gran libertad creativa, pero también la responsabilidad de proyectar una casa que dialogara de forma respetuosa con el entorno natural. A partir de eso, definimos una arquitectura contemporánea, de líneas limpias y volúmenes marcados, donde la integración con el paisaje fue el eje principal. La casa fue pensada para abrirse hacia las vistas panorámicas y convivir con los espacios verdes existentes, incorporando materiales nobles como la madera para aportar calidez y conexión con la naturaleza.

Además, al ser una zona con bastante exposición al viento, el paisajismo también fue pensado como una herramienta de protección natural, ayudando a mejorar el confort exterior y reforzando la integración entre la arquitectura y el entorno.

Ser los primeros implica fijar una vara estética. ¿Sintieron la responsabilidad de crear un proyecto que sirviera como referente visual y de calidad para el futuro del barrio? Por un lado, entendíamos que, al tratarse de una de las primeras obras dentro del barrio, el proyecto debía estar alineado con la cálidad y la impronta de un desarrollo de alto nivel como Los Olivos de los Horneros. Desde el incio buscamos crear una casa contemporanea, bien integrada al etorno y a los espacios verdes. Al mismo tiempo estamos convencidos que es necesario que cada proyecto que se implante en el barrio aporte una identidad distinta y diferencial.

Logística, Normativas y Convivencia

Los barrios privados nuevos suelen tener reglamentos de construcción estrictos o en proceso de definición. ¿Qué desafíos técnicos o normativos específicos (retiros, alturas, materiales permitidos) tuvieron que sortear? En cuanto a las normativas del barrio, al ser lineamientos muy similares a los de otros desarrollos de la zona como La Tahona, no tuvimos mayores dificultades a la hora de proyectar. Ya venimos trabajando hace años con este tipo de reglamentaciones, tanto en retiros laterales y frontales como en alturas de edificación y ocupación del terreno.

En ese sentido, las normativas no representaron una limitación, sino más bien un marco claro de trabajo que permitió desarrollar el proyecto de forma fluida y ordenada, siempre buscando integrar la casa al entorno y respetar la identidad del barrio.

Desde el punto de vista logístico, construir en un barrio con pocos habitantes y baja circulación de obras tiene ventajas y desventajas. ¿Cómo fue la experiencia de obra en cuanto a accesos, provisión de servicios y gestión de materiales? Desde lo logístico, construir en un barrio con poca circulación de obras tuvo algunas ventajas. Trabajar en un entorno menos congestionado permitió una dinámica de obra más ordenada y tranquila. Los accesos para proveedores y personal fue todo mucho más agil. Y para nuestra tranquiliadad , la porteria y la seguridad ya estaba en funcionamiento.

Diseño, Privacidad y Evolución Temporal

La casa presenta grandes paños vidriados y una planta alta muy abierta. ¿Cómo proyectaron el manejo de la privacidad sabiendo que el entorno iba a poblarse de vecinos con el correr de los años? Desde el inicio, la casa fue proyectada contemplando el crecimiento futuro del barrio y la eventual aparición de construcciones vecinas. Si bien se trabajó con grandes paños vidriados y espacios muy abiertos, se cuidó especialmente la orientación de las visuales y la disposición de los ambientes para preservar la privacidad.

La implantación en el terreno, los retiros y el diseño paisajístico fueron claves para generar una sensación de resguardo sin perder amplitud ni conexión con el exterior. La idea era lograr una casa luminosa y abierta, pero que al mismo tiempo pudiera mantener su intimidad y calidad espacial a medida que el entorno se consolidara con el paso de los años.

La elección de materiales combina hormigón blanco y listones de madera. ¿Buscaban un diálogo directo con la naturaleza autóctona de la zona de Canelones antes de que el paisaje fuera completamente intervenido por el paisajismo del barrio? Sí, la elección de materiales tuvo mucho que ver con generar un diálogo natural con el entorno desde el primer momento. Buscamos una materialidad noble y atemporal, donde el hormigón blanco aportara solidez y modernidad, mientras que la madera sumara calidez y una conexión más orgánica con el paisaje de la zona.

Balance y Reflexión

Viendo el barrio hoy, con el desarrollo y las nuevas construcciones que se sumaron, ¿cómo sienten que ha “envejecido “el proyecto y cómo dialoga actualmente con sus casas vecinas? Con el crecimiento de Los Olivos de los Horneros, fueron apareciendo obras de distintas constructoras, pero con un nivel arquitectónico y constructivo muy alineado con la impronta del barrio. En ese sentido, creemos que nuestra casa se integra de manera armónica a ese conjunto, manteniendo una estética contemporánea y una fuerte relación con el entorno natural. Más que destacarse de forma aislada, hoy la vemos formando parte de una identidad colectiva del barrio, donde cada proyecto aporta su estilo dentro de un mismo estándar de calidad.

Para los propietarios, ser los primeros en mudarse a un barrio en desarrollo implica convivir con la soledad inicial y el ruido de las obras posteriores. ¿Cómo se planificó la casa para que fuera un «refugio» autónomo y confortable desde el primer día? Se priorizó la privacidad y el resguardo a través de la implantación, los espacios semicubiertos y el diseño paisajístico, de forma que la casa pudiera vivirse como un lugar contenido y tranquilo, más allá de la soledad inicial o el movimiento propio de las obras vecinas. La idea siempre fue crear una vivienda con una fuerte sensación de hogar, capaz de ofrecer bienestar y calidad espacial incluso en un contexto de barrio aún en crecimiento.

Hoy habitando el barrio, disfrutamos en familia de las espectaculares amenities que nos brida Los Olivos de los Horneros, las canchas de tennis y paddle, el club house y la tranquilidad que aportan los sonidos de la naturaleza, que siguen siendo una parte fundamental de la identidad del lugar.

Sustentabilidad y Microclima

Cuando un barrio privado está en sus inicios, suele carecer de árboles grandes y protección forestal, quedando muy expuesto al viento y al sol directo. ¿Qué estrategias de climatización pasiva o protecciones (como los parasoles de madera o el voladizo de la cochera) implementaron para mitigar este impacto? A diferencia de otros barrios, Olivos de los Horneros priorizo el paisajismo en una atapa inicial del barrio. Ya hoy que pasaron dos años, se pueden ver diferentes tipos de arboles y plantas con tamaños importantes tanto en el perimetro como adentro del barrio.

Al no haber construcciones linderas, el comportamiento del suelo y los escurrimientos de agua en las manzanas pueden variar. ¿Tuvieron que realizar un trabajo de movimiento de suelos o fundaciones especial previendo cómo afectaría la futura urbanización del entorno? El barrio ya cuenta con cunetas, camaras pluviales y badenes en diferentes sectores que hacen que el agua no se acumule y escurra facilmente evitando el ingreso a las propiedades.

Al ser una obra pionera, el lote se encontraba rodeado de un entorno despojado, sin árboles linderos ni divisiones claras. ¿Cómo se diseñó el paisajismo para generar escala y contención visual en un terreno tan expuesto? En este proyecto en particular, al tratarse de un terreno muy abierto y expuesto, se trabajó especialmente en la incorporación de distintas especies de árboles, cercos y plantas que aportaran escala, privacidad y contención visual.

Se eligieron especies con una impronta fresca y natural, incluyendo algunos árboles frutales, buscando generar independencia respecto a las futuras construcciones linderas y crear ambientes más resguardados y cálidos.

Además, al ser una zona con bastante exposición al viento, el paisajismo también fue pensado como una herramienta de protección natural, ayudando a mejorar el confort exterior y reforzando la integración entre la arquitectura y el entorno.

FICHA TÉCNICA: Datos del Proyecto

  • Obra: Casa en Olivos de los Horneros.
  • Ubicación: Barrio Privado Los Olivos de los Horneros
  • Tipología: Vivienda unifamiliar residencial.
  • Año de proyecto / finalización de obra: 2024/2025
  • Superficie del terreno: 1.013 m²
  • Superficie cubierta: 240 m²
  • Superficie semicubierta (Galerías/Cochera): 70 m²

@arm_construccion – www.arm.com.uy

Compartir