Nuestra institución educativa es una escuela con las puertas abiertas a la comunidad, donde las enseñanzas no acaban al salir del edificio.

El vínculo con las familias forma parte de quienes somos, nuestra tarea educativa es con los niños y las niñas, pero todos juntos construimos aprendizajes.
Son muchas las familias que participan colaborando de diferentes maneras. Incluso familias donde los hijos ya concluyeron su paso por la institución.


Aquí las relaciones son estrechas, el contacto es recurrente, reiterado e incansable. Escuela y familia como coeducadores comparten responsabilidades, en un trabajo de compromiso mutuo.
“Las relaciones vinculares se construyen en interacción. Por lo tanto, el desarrollo de buenos vínculos entre las familias y los demás integrantes de la comunidad educativa, debe ser intencional y constituir una responsabilidad compartida. Es una relación que oficia de modelo para niños y niñas”. (Marco curricular para la atención y educación de niñas y niños uruguayos, CCEPI, 2014).

