Con un enfoque centrado en la exploración natural y la inmersión bilingüe desde el primer año, la prestigiosa institución inauguró su nueva sede , diseñada para que los más pequeños aprendan a través del juego y el contacto directo con el entorno.

El paisaje del barrio privado La Juana se transformó el pasado febrero en el escenario de una celebración familiar inolvidable. Bajo un sol radiante, el colegio St. David’s, oficializó la apertura de su nueva sede, St. David’s Kids, marcando un hito en la oferta educativa de la zona y dando la bienvenida a una comunidad que crece día a día.



El juego como motor del aprendizaje
Esta nueva sede nace con un enfoque claro en la primera infancia. Durante este ciclo 2026, el jardín recibe a niños de 1 a 4 años, con una propuesta pedagógica que se aleja de la estructura tradicional. En St. David’s, el juego no es solo recreación: es la herramienta principal para estimular la curiosidad natural y permitir que cada alumno descubra el mundo a su propio ritmo.
Inmersión bilingüe y orgánica
Siguiendo el sello de prestigio de la institución, la adquisición del inglés se produce de manera orgánica. A través de la inmersión cotidiana, los niños incorporan la segunda lengua con la misma naturalidad con la que aprenden a caminar, convirtiendo el idioma en una parte fluida de su día a día.

Un aula sin paredes
Ubicada en un entorno privilegiado, la sede aprovecha al máximo el contacto con la naturaleza. La luz natural y los espacios verdes de La Juana son parte esencial de la propuesta, fomentando un desarrollo saludable y conectando a los niños con el medio ambiente desde sus primeros pasos.
Con esta apertura, St. David’s Kids reafirma su compromiso con la excelencia académica y la contención afectiva, ofreciendo a las familias una propuesta de vanguardia en un entorno único.