India Mística

Por El Mundo

India Mística

La India es un mundo rico en sugestiones, excitante en colores, atravesado por los más fuertes contrastes y envuelto en el misterio de una civilización que conoce el sabor de la eternidad. La sola ensoñación de la palabra India, predispone al viajero a un mundo mágico, con sus connotaciones positivas y negativas.

La India se ubica en el Sur de Asia, y una geografía tan diversa, como las montañas de los Himalayas, que comparte con Nepal, el Reino de Bután y el Tibet entre otros; grandes ríos como el Ganges, que desemboca en el Golfo de Bengala; el Indo que atraviesa el norte y se pierde en Pakistán, y el Brahmaputra en el lejano noreste de India. Desiertos, valles, selvas, pantanos, son otros de los grandes accidentes geográficos que se encuentran en el país.

El subcontinente indio tiene una población mayor a los mil millones, con una increíble diversidad, que hace que se tenga que disponer de más de un viaje, sólo para conocer lo principal del país. Si bien su geografía física es increíble, es la geografía humana que le da a India un valor exponencial, convirtiéndose para muchos en la conciencia de nuestro planeta. Su población tiene cientos de idiomas, llama la atención que cuando un indio del norte, viaje al sur a Kerala o Tamil Nadu, el idioma que utilizan es el inglés, ya que no se entienden en sus idiomas, y el hindi (principal idioma de India) no es hablado por todos.  Hay que recordar que fue colonia británica desde 1858 hasta 1947.

La religión es quizás uno de los puntos más importantes de la vida del pueblo indio, siendo el hinduismo la principal religión, pero también en esto existen otras religiones y filosofías que han “invadido” el mundo, como el budismo, el jainismo, distintas ramas del hinduismo, el sikismo y el Islam.

Existen regiones de India altamente identificadas con una religión, como por ejemplo el Punjab donde viven la mayoría de los Siks, que se suelen confundir con musulmanes debido a que usan turbantes. Éstos, sin embargo, tienen algunas características llamativas, como no cortarse el pelo, llevar una daga, un peine y un brazalete de metal. Como curiosidad, la mayoría de ellos trabaja en el rubro del transporte, son desde choferes de autobuses, hasta de trenes o aviones.

El Islam entra a India desde Asia Central, con lo mogoles, herederos del Tamerlán y los antiguos mongoles de Ghengis Khan. En el siglo XVI conquistan el Norte de India, y son los que introducen esta religión al continente indio. Durante la dominación, se instala la capital en Delhi, construyendo sobre los cimientos de una antigua ciudad y luego se traslada la capital a Agra, donde construyen el fuerte rojo. Durante el sultanato de Shah Jahan, este se enamora de una hermosa mujer llamada Mumtaz Mahal, tienen varios hijos, sucesores al trono, entre ellos Aurangazeb. Cuando muere la Sultana Mumtaz, su esposo se dispone a homenajearla, con el monumento al amor más impactante que jamás haya existido, y lo denomina el “Palacio de Mahal”, que en hindi se escribe TAJ MAHAL. Casi al culminar la construcción, su hijo Aurangazeb, manda a asesinar a sus hermanos que lo antecedían en la sucesión al trono y toma preso a su padre. El Sultán ya mayor y cansado, acepta la situación y pide una única voluntad a su hijo: que su celda en el Fuerte Rojo tenga vista al Taj Mahal, para poder ver hasta sus últimos días, la tumba de su amada difunta esposa. Es así que su lecho fue elevado a la altura de la ventana que permitió que el viejo Sultán, pudiera cumplir su anhelo.

El Taj Mahal es una de las maravillas del mundo. La cantidad de personas que trabajaron en él, el profesionalismo de los artesanos que sabían usar el famoso mármol de Makrana (de los de mejor calidad en el mundo) y las piedras semipreciosas que se trajeron desde todas partes de India para ser incrustadas en forma magistral en su enorme infraestructura, lo convierten en una obra magistral. 

Una de las regiones más interesantes es el Rajastán, la India de las Mil y una noches. Es la región de los Maharajás, de los majestuosos palacios, fortalezas inexpugnables. Tierra de colores, alfombras de seda, piedras preciosas, elefantes y dromedarios que recorren sus ciudades.    

Varanasi es la ciudad santa de los hindúes; un lugar místico a orillas del río sagrado, Ganges, donde se observan ceremonias muy importantes: el rezo de las antorchas al atardecer y el increíble baño sagrado de miles de peregrinos al amanecer. Siempre se sugiere visitar Varanasi, al norte de India, luego de haber visitado una gran parte del país para entender previamente su cultura, y así llegar a la caótica Varanasi (Benares en la época británica) y poder valorar lo que este lugar único nos ofrece.

El Sur de India es un mundo diferente; empezando por Maharashtra, destacando su capital: Mumbai (antiguamente Bombay), la ciudad más importante desde el punto de vista económico del país, y el mayor puerto sobre el Mar Arábigo. La industria del cine en India es muy importante. Todos los indios van al cine, incluso las clases más humildes, y Bollywood es el centro de la cinematografía de India.

Otras de las maravillas de India, son las Cuevas de Ajanta y Ellora, ambas Patrimonio de la Humanidad. En estas increíbles construcciones excavadas en la roca, tanto hindúes como budistas expresan lo mejor de su cultura y su arte, en un entorno de una frondosa vegetación.

La Región de Kerala con sus canales y las famosas especias que buscara Vasco da Gama, así como las redes de pesca que el gran viajante chino Shen He trajera en los momentos en que China dominaba la navegación por el Océano Indico, es una de las regiones del Sur de India más autonómicas del país.

En Tamil Nadu se encuentran los templos hindúes más espectaculares de forma piramidal. Sus pintorescas ciudades costeras, fueron otrora, colonias francesas, como Pondicherry y su capital, Chennai.

La India ofrece un sin fin de monumentos, interesantes ciudades ancestrales de gran colorido, diferentes costumbres y religiones, que nos es imposible abarcar en este artículo, pero que enriquecen esta cultura milenaria y nos ofrece lo mejor de una de las pocas civilizaciones antiguas, que aún sigue vigente en pleno siglo XXI.

Gonzalo Moreira – Director – Batista Viajes. 

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