¡Estamos en primavera y es momento de plantar!
Pedro Young, Horacio García y Martín Fossemale son unos millenials treintañeros que disfrutan de su trabajo en contacto con la tierra, el aire y el sol. Juntos, hacen huertas y enseñan a plantar. Sin embargo, cada uno tiene su pasión por separado, mientras Pedro incursionó en el yoga y en la medicina bioenergética, Horacio corre carreras de autos en la categoría Superturismo y Martín canta con su banda de reggae, Slow Burnin’.
A fines del 2014, “Huerta en Casa” los unió y no los soltó más. Con sus propias huertas como pretexto, surge la idea de armar y mantener huertas orgánicas en casas de terceros. “Una persona podía tener todas las ganas y el espacio, pero no sabía bien cómo ni por dónde empezar, entonces dijimos: ¿por qué no brindarle el servicio de ir a su casa y armarle la huerta?”, cuentan.
En esta edición, conversamos con ellos para conocer más sobre su trabajo y sus planes por delante.
¿En qué andaban antes de “Huerta en casa”?
Pedro: Yo soy Ingeniero Agrónomo de profesión. Durante mis últimos años de carrera trabajé en el campo experimental de una empresa de semillas, donde se despertó mi curiosidad por cultivar en espacios reducidos. Poco tiempo después estaba armando mi pequeña huerta en casa (de mis padres) en Montevideo.
Horacio: Yo soy Analista en Marketing, trabajaba en una oficina pero siempre me gustaron las plantas y por suerte me metí en el mundo de la huerta y no salí más. Desde que empecé, me fascinó; ya hace siete años que encontré este camino.
Martín: Yo estaba estudiando Agronomía, trabajando en un haras y en una exportadora de la familia. La casa tenía un fondo increíble y me acordé que mi abuelo tenía una tremenda huerta; de un día para otro la reviví, y me revivió a mí también.
¿Con qué se encontraron cuando dieron a conocer el emprendimiento?
Con muchísima gente intentando cambiar hábitos y buscando mejorar su alimentación; además de una mayor preocupación por el mundo en sí. El proyecto llegó en un momento justo. Hoy las personas empezaron a tomar consciencia de lo importante que es saber de dónde vienen los alimentos y cómo son cultivados, además de cuidar la tierra y estar conectados con la naturaleza. ¡Todo eso te lo da la huerta!
Rápidamente se hicieron conocidos, ¿qué papel tuvieron el boca a boca y las redes?
El boca a boca es muy fuerte e importante, especialmente al principio. Las redes también han tenido un rol trascendental para compartir lo que hacemos y llegar a personas más allá del círculo íntimo. Se complementan de maravilla, siempre y cuando se hagan las cosas bien, claro.
¿Cuál fue el primer trabajo que hicieron?
La huerta de Juanchi Baldomir, la cual fue un proyecto grande y desafiante que por suerte dio sus frutos en todo sentido; fue una huerta circular, de 10 metros de diámetro.
¿Y qué vino después?
Luego de empezar a hacer huertas en casas, el colegio St. Patricks confió en nosotros y en nuestro proyecto para darles clases a los niños. Gracias a esto, nos dimos cuenta de la gran herramienta de educación que es la huerta; en ella los niños pueden ver los ciclos de la vida, la importancia de sembrar, cuidar, cosechar y comer tus propios alimentos.
Eso nos inspiró a educar y comenzamos a hacer también talleres para adultos, tanto en “Huerta en Casa” como en empresas e instituciones. Además, cada vez son más los colegios y jardines de infantes que se suman a la propuesta, una señal más del contexto que antes describimos.
¿Qué proyecto les encantó hacer?
Aunque todas las huertas que instalamos nos hacen felices, las que más nos gratifican son las que hicimos en centros CAIF y barrios carenciados, porque además de enseñarles cómo plantar en sus casas y que tengan un alimento de calidad en su mesa, hay gran cantidad de niños y jóvenes que conectan con la tarea. En un futuro las actividades que rodean la huerta pueden ser una herramienta de trabajo que les permita salir de la situación que están viviendo.
Una vez que queda armada la huerta, ¿se hace un seguimiento?
La instalación de la huerta incluye un seguimiento a los 20-30 días para corroborar que todo esté bien y se hace junto a los dueños un mini taller donde explicamos cómo cosechar, cómo hacer un mantenimiento efectivo y despejar toda duda que haya. Además, quedamos a las órdenes ante cualquier consulta futura.
¿Qué se puede plantar en esta época y qué consideraciones se deben tomar en cuenta?
Se plantan hortalizas que producen un fruto, es decir, todos los tipos de tomates (rojos, azules, negros, verdes), cherry, morrón y ajíes, berenjena, zapallito, calabacín, pepino, sandía, melón. También hemos plantando maíz y girasol. Las aromáticas se mantienen casi todo el año. Las hortalizas de hoja se siguen plantando, procurando que tengan más sombra por los solazos del verano.
Antes de armar una huerta, nosotros analizamos las características del espacio, para proponer algo acorde y en armonía con el lugar. Siempre recomendamos accesos fáciles a la huerta y cercanos a una fuente de agua, porque regar es fundamental.
Instagram: @quierohuertaencasa


